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Luis
Moya, sdb
lusmoya@hotmail.com |
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Seguidores
de Don Bosco |
Empieza el mes de agosto, se cuentan uno a uno los días
con mucha emoción porque ya se acerca el tan esperado
16; ya ha pasado un año, y lo que se dice es “qué
rápido paso todo”. Se van arreglando las cosas, se compra
la ropa, se limpia la casa, se arreglan los jardines, se reparten
las invitaciones, un total “correcorre” toda esa semana, la
cual estuvo cargada de mucho trabajo, pero a la vez de mucha
alegría por lo que se ha esperado con incontable ilusión.
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Es
cuando entonces llega la mañana del 16 de agosto de este año,
día en que se conmemora el nacimiento de San Juan Bosco, fundador
de la gran Familia Salesiana presente en gran parte de nuestra querida
Venezuela. Este día hicieron su primera Profesión Religiosa,
como Salesianos, 10 jóvenes, después de haber vivido un
intenso año de noviciado. Acompañados por la comunidad
salesiana, han ido asimilando en su vida los rasgos de Cristo, Buen
Pastor, sintiéndose llamados a dar su vida a los jóvenes
al estilo de Don Bosco.
Escogieron
como lema de su profesión lo siguiente: “Nuestra regla viviente
es Jesucristo a quien descubrimos presente en Don Bosco, nos confiamos
a María para ser entre los jóvenes testigos del amor inagotable
de su Hijo”, frase que ha sido extraída de los artículos
de las constituciones de los SDB.
Sin
duda, la Iglesia y la Congregación Salesiana se sienten rejuvenecidas
con la entrega de estos jóvenes, que con mucha alegría
y generosidad le han dicho sí a este proyecto de salvación,
ya que con el vigor de la juventud que poseen, son una gran esperanza
para todos los jóvenes a los que como salesianos ahora han sido
enviados.
Profesaron
10 Novicios e ingresaron 9, con un nuevo maestro (el P. Aníbal
Bello) y una comunidad formadora para este año, a los cuales
les auguramos un año lleno de oración, reflexión
y trabajo.
¡Épale!,
tú que estas leyendo una experiencia, viste que hoy también
es posible que jóvenes den su vida para dar vida en Dios y brindar
a otros jóvenes una mano amiga, que los lleve por un camino lleno
de esperanza, un camino de santidad juvenil. |