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Números publicados > Septiembre - Octubre 2006> IV Encuentro deportivo interliceos |
| 50 AÑOS DE LA OBRA SALESIANA DE BOLEÍTA IV Encuentro
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![]() Francisco J. González,s db |
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El viernes 29 de abril, comienzan a llegar las distintas delegaciones de los liceos que rodean al Centro Juvenil Don Bosco o están dentro del perímetro del territorio parroquial de María Auxiliadora. A decir verdad, también participaron otros liceos circunscritos a otros territorios parroquiales que se enteraron de la iniciativa y pidieron participar. Se trata del IV Encuentro Deportivo Interliceos: Copa 50 años de la presencia salesiana en Boleíta. En las diferentes disciplinas participaron los liceos Laureano Villanueva, María Inmaculada, Madre Emilia, Técnica Popular Don Bosco, Armando Castillo Plaza, Núñez Ponte y Almirante Padilla. Previo al evento, visitamos todos los liceos para llevar la invitación y las planillas de inscripción. Nos entrevistamos con el personal directivo de cada plantel a quienes les explicábamos que la iniciativa buscaba unir a la juventud liceísta de nuestra zona a través de estos encuentros deportivos, fomentando así el valor de la fraternidad, la sana alegría y la fe que se respira en un ambiente salesianocomo en el Centro Juvenil, lleno de elementos sugerentes de valores religiosos: la capillita, la Iglesia María Auxiliadora, las carteleras, los mensajes escritos y anunciados, el trato con educadores(as) salesianos(as)... La receptividad de los planteles fue muy positiva. Todos apoyaban y celebraban iniciativas como éstas tendientes a favorecer las relaciones de respeto y paz entre liceos, que a lo mejor, tiempo atrás habían escenificado tánganas colectivas en plena calle. Y así fue: todo se desarrolló en un ambiente sereno y alegre que incluyó un desfile por la vía pública al inaugurar el evento y las palabras de bienvenida.También disfrutamos, en la apertura, de un excelente número de aerobics artístico con el grupo de estudiantes del Colegio Madre Emilia. Los juegos estuvieron llenos de emoción y suspenso. Los equipos le pusieron un mundo para dar lo mejor de sí en competencia y en deportividad. Cada selección tenía su barra que les apoyaba y daba mucho ánimo. En definitiva fue una fiesta juvenil del deporte donde los muchachos y muchachas lucieron en equipo sus maravillosas destrezas y talentos. Todo concluyó el domingo 30 de abril. En la premiación se experimentó una vez más ese ambiente de alegría propio de la satisfacción por haber participado y puesto todo el esfuerzo por hacerlo mejor. Por cierto también otorgamos medallas a las profesoras y profesores que habían acompañado en todo momento a sus delegaciones, teniendo en cuenta que, por amor a ellos(as), le dedicaron completamente su tiempo libre del fin de semana: felicitaciones. La nota mejor del encuentro fue la agrupación de un liceo que al finalizar el evento se regresaban a sus casas juntos, felices y cantando canciones que todos coreaban a voz en grito, manifestando a cuantos hallaban a su paso, sin ninguna timidez, el gran gozo que les embargaba. Recordemos que precisamente era esto lo que quería Don Bosco de sus ambientes: generar felicidad en los jóvenes que los frecuentaban. Porque, en el fondo, la alegría es la señal inconfundible de la presencia de Dios en el corazón de los jóvenes. |
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